Rosell Meseguer se caracteriza por emprender intensas y extensas investigaciones en ámbitos científicos, históricos, poéticos, mágicos y plásticos, unas líneas de análisis que son tratadas como proyectos autónomos pero con evidentes vínculos entre sí. Una red de redes, un meta-texto colmado de imágenes, relaciones y revelaciones, un mapa de búsquedas y de hallazgos, que siempre se encuentra en crecimiento, revisión y expansión. En La disuasión. La marea y el límite, mientras amplía una de sus exploraciones más longevas, aquella que se inició en 1999 con Batería de Cenizas. Metodología de la defensa, Meseguer continúa con su estudio taxonómico, conceptual y espiritual de las múltiples arquitecturas defensivas, de camuflaje, de refugio, de ataque y de frontera que se ubican en diferentes lugares de la costa mediterránea. Unos elementos que ella trata como símbolos de diversas fuerzas: como posicionamientos que se refieren a los totalitarismos, a la protección militar de una nación, de un contexto o de una cultura, pero también como poderosos vectores que conectan con los movimientos reactivos de resistencia y de oposición.
Volver a la caverna es una de las opciones que nos queda para sobrevivir a esta contemporaneidad convulsa, un proceso primitivo de protección, de ocultación, de fortificación, de bunkerización, al que nunca hemos dejado de recurrir a pesar de sus sucesivas y heterogéneas renovaciones. En La disuasión. La marea y el límite los dispositivos arquitectónicos vinculados al control y a la represión, a estructuras de salvaguarda y contraataque, a aquellos elementos que se refieren al fuerte, al muro, a la torre y al búnker, son analizados para dar forma a unas obras que hablan sobre el vacío, sobre el hermetismo del poder y sobre la distancia de éste con el pueblo, pero que también apelan a la belleza, a la irrealidad y a la defensa suicida y romántica de cualquier ideal. Unas estructuras que sirven para articular esa lucha que tiene a la cultura, al arte y a la creación como protagonistas activos, como vertebradores de esta conjura resistente que se genera desde el pensamiento, la experiencia, la ética y la estética, mientras se elabora una bella e inquietante metáfora alrededor del límite, del refugio, del ataque y de la defensa.
Fernando Gómez de la Cuesta
(Unas consideraciones en torno a Rosell Meseguer)
La casa de Caín en las estepas de Enoch viene a ser el ‘blocao’ iniciático, construido según las escalas de protección y las necesidades de una nueva vida, ruinas imaginarias que apenas esbozan diseño alguno. Su planta obedece a la alegoría de la tumba en donde a veces se alarga como laberinto y refugio para la vida, si el azar así lo destina.
Zirek ha señalado que entre los antagonismos que caracterizan nuestra época, tal vez le corresponda un sitio clave al antagonismo entre la abstracción, que es cada vez más determinante en nuestras vidas, y la inundación de imágenes pseudoconcretas. Si podemos entender la abstracción como el progresivo autodescubrimiento de las bases materiales del arte, en un proceso de singular despictorialización, también tendríamos que comprender que en ese proceso se encuentra en núcleo duro de lo moderno. En un mundo caótico una de las “salidas” puede ser meterse en la cripta camuflarse, evitar estar desnudo a la intemperie. En el camuflaje o, para complicarlo más, en lo que Caillois llamara “psicastenia legendaria”, esa suerte de psicosis insectoide, relacionada con el estadio del espejo, se produce una virtual desustanciación del ego. Frente al mantenimiento de la diferencia y la autoposesión, el mimetismo representa, de este modo, una pérdida de la autonomía, de lo diferente, del límite: la confusión con su entorno, la “inscripción en el espacio”, acerca al sujeto a la desposesión, como si cediese a una tentación ejercida sobre él por la vasta exterioridad del espacio mismo, una tentación a la fusión. Recuerdo ahora el cartel repetido de Ciudadano Kane “!Prohibido el paso!”, nos advierte de que si seguimos adelante entraremos en un dominio extraño. Rosell Meseguer se adentra, ciertamente, en un dominio raro, fotografía, con una morbosidad extraordinaria, las formas del poder militar devenidas ruinas, rastrea una zona de la costa mediterránea, en cierto sentido retorna a un descenso al subsuelo infantil. Vuelve, una y otra vez, a las trincheras, a las fortificaciones, a los túneles, a los vestigios de un conflicto del que, aunque no tengamos memoria, todavía extiende sus raíces en nuestra época descoyuntada. “Los conceptos nacidos de esos espacios militares –escribe Rosell Meseguer- en la actualidad abandonados, se articulan unos con otros cómo imágenes de archivo de emplazamientos, habitáculos deshabitados, desérticos, despoblados, solitarios; hay quienes imaginan el olvido como un depósito desierto/una cosecha de la nada y sin embargo el olvido está lleno de memoria, mezclada con postales, recortes de prensa, documentos visuales y escritos”. Esta creadora despliega una memoria en espiral, recupera fragmentos del mapa histórico, yuxtapone sucesos actuales con eventos del pasado, fascinada con la idea de defensa y con la inminencia del ataque. “Batería de Cenizas, es una de aquellas fortificaciones, hecha de las relaciones entre sus medidas y los acontecimientos del pasado. En la actualidad, un cúmulo de galerías, almacenes vacíos y maquinaria obsoleta, cuyos túneles recorren el monte de las Cenizas, a través de un entramado de vías donde pequeños carros portan los obuses hasta el interior de los pozos, cuyas galerías de piedra, recuerdan a las catacumbas de la Fundación Antonio Pérez. Largos corredores subterráneos que conectan el reverso con su anverso; el subsuelo con el suelo”.
Fernando Castro Flórez
Después de la Segunda Guerra Mundial, durante la presidencia de Roosevelt, el director de la Oficina de Investigación y Desarrollo Científico, Vannevar Bush, publicó un informe titulado: “La ciencia, la frontera sin fin”. En este informe, el Sr. Bush habló sobre cómo las estrategias de defensa se pusieron en práctica en la vida cotidiana. Vannevar, justificó la necesidad de la investigación militar para mejorar el bienestar social. Una de las mejoras más destacadas fue la invención del radar y su posterior uso en la vida cotidiana.
“Este nuevo ojo, el radar, fue capaz de detectar submarinos, que fueron inventados por primera vez por Isaac Peral (Cartagena – España). Los submarinos constituían otro elemento de la ciencia militar que podía ser desactivado y detectado por el radar.
Dentro de este frenético curso militar y sus cambios estratégicos, se desarrolla el proyecto: “Batería de Cenizas. Metodología de la Defensa”, comienza en 1999, como un montón de metáforas sobre espacios militares actualmente abandonados, interrelacionados entre sí, como una imagen de los lugares desérticos y abandonados; Algunas personas imaginan el olvido como un vertedero del desierto / una cosecha de nada. Sin embargo, el olvido está lleno de memoria1.
Este proyecto comienza con el descenso durante mi infancia a una mina; Un verdadero laberinto de galerías. Yo vivía entonces en Cartagena (España), y a veces mi padre solía llevar a mi hermano, a mi hermana y a mí, a visitar los barcos del puerto: una corbeta, un submarino. En casa, una serie de imágenes que representaban estos barcos colgaban de las paredes. Esas salidas, que tocaban la sal de las salinas y los astilleros, me atrajeron inicialmente a explorar los inframundos y la costa marítima; Me convertí en un rastreador de vestigios y documentos del pasado…
Tríptico /San Julián III
Fotografía color en papel poliéster
30 x 40 cm c/u
2003
Tríptico /San Julián III
Fotografía color en papel poliéster
30 x 40 cm c/u
2003
Tríptico /San Julián III
Fotografía color en papel poliéster
30 x 40 cm c/u
2003
Construcción Baterías I
Fotografía anónima B&N
10 x 15 cm
Sin fecha
Construcción Baterías II
Fotografía anónima B&N
10 x 15 cm
Sin fecha
Batería de Atalayón I
Impresión de tintas pictóricas a partir de diapositiva sobre dibond
80 x 120 cm
2004
Batería de Atalayón II
Impresión de tintas pictóricas a partir de diapositiva sobre dibond
80 x 120 cm
2004
Negro I
Proyección de diapositivas
Dimensiones variables
2003
Más allá
Impresión de tintas pictóricas a partir de diapositiva sobre dibond
80 x 120 cm
2004
¡Alto! Fuego
Fotografía color 10 x 15 cm
1999
Instalación Búnker
Pintura acrílica roja y negra sobre pared
Sala de Arte Joven, Comunidad de Madrid
2003
Prohíbido fumar
Desaparición
Fotograbado sobre papel de algodón
9 piezas (53,5 x 39 cm)
2021
Colección Fundació Miró Mallorca
Nocturno
Fotograbado sobre papel de algodón
15 piezas (53,5 x 39 cm cada una)
2021
Colección Fundació Miró Mallorca
Nocturno
Fotograbado sobre papel de algodón
15 piezas (53,5 x 39 cm cada una)
2021
Colección Fundació Miró Mallorca
(detalle)
Desaparición
Fotograbado sobre papel de algodón
9 piezas (53,5 x 39 cm)
2021
Colección Fundació Miró Mallorca
(detalle)
Porta Obus
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
100 X 200 cm.
2004
Porta Obus
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
100 x 200 cm.
2004
Plancha de cobre y grabado sobre papel
Fundació Miró Mallorca
2021-2022
Porta Obus
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
100 x 200 cm.
2004
Placa de cobre, grabado sobre papel y vitrina con piedras de búnker.
Fundació Miró Mallorca
2021-2022
Porta Obus
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
100 x 200 cm.
2004
Sant Antoni, Menorca
2022
Hundir el Barco I
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
135 x 200 cm.
2004
Colección Fundación MonteMadrid
2021-2022
Hundir el Barco I
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
135 x 200 cm.
2004
Placa de cobre, fotografía en color, escaparate con piedras de búnker y grabado sobre papel
Fundació Miró Mallorca
2021-2022
Hundir el Barco I
Impresión de tintas pictóricas en dibond a partir de diapositiva
135 x 200 cm.
2004
Placa de cobre, fotografía en color, escaparate con piedras de búnker y grabado sobre papel
Fundació Miró Mallorca
2021-2022
Infinito
Fotografía color en papel poliéster
120 x 80 cm.
2003
2021-2022
Interior Batería de Cenizas
Impresión cromogénica en color
80 x 120 cm. 2003
Garita
Impresión de tintas pictóricas sobre dibond a partir de diapositiva
80 x 120 cm.
2004
Silencio Blanco
Impresión de tintas pictóricas sobre dibond a partir de diapositiva
80 x 120 cm.
2005
Horizonte I
Impresión de tintas pictóricas sobre dibond a partir de diapositiva
3 Piezas de 135 X 200 cm. cada una (Detalle de pieza)
2004
Horizonte
Impresión de tintas pictóricas sobre dibond a partir de diapositiva
135 x 600 cm. (3 piezas de 135 x 200 cm. cada una)
La Panera, Lleida
2004
Búnker interior
Impresión cromogénica en color
70 x 100 cm.
2003
Búnker interior
Impresión cromogénica en color
70 x 100 cm.
2003
Chillerías (Obus almacenamiento)
Impresión de tintas pictóricas sobre dibond a partir de diapositiva
135 x 800 cm. (4 piezas de 135 x 200 cm. cada una)
2004
Colección Fundación MonteMadrid
Serie Murales VII
Impresión cromogénica en color
70 x 100 cm.
2007
Tríptico Murales
Impresión cromogénica en color
70 x 100 cm. cada uno
Matucana 100, Santiago de Chile
2007
Proa
Impresión cromogénica en color
80 x 120 cm.
2003
Vista de Portman
Impresión cromogénica en color
80 x 120 cm.
2003
Metáforas de la Defensa
21 fotodibujos de cianotipia y grafito sobre papel cuadriculado
Matucana 100, Santiago de Chile
2007
Colección CCE Santiago de Chile
Metáforas de la Defensa
Fotodibujo
DIN-A3
Cianotipia y grafito sobre papel cuadriculado
2006-2007
(detalle)
Colección CCE Santiago de Chile
Metáforas de la Defensa
Fotodibujo
DIN-A3
Cianotipia y grafito sobre papel cuadriculado
2006-2007
(detalle)
Colección CCE Santiago de Chile
AGRADECIMIENTOS:
Me gustaría agradecer el cálido apoyo y colaboración de mi propia familia y amigos: José Luis, Pilar, Cristina, Josele, Blanca, Manolo, José, Héctor, Clara, Antonio, Juan Carlos, Andrés y Florita. También quiero agradecer el apoyo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena: Jose Luis Cegarra, Fabiola y Pedro Hernández, y de todas las personas que trabajan allí, el apoyo prestado por Caja Madrid: Oliva María Rubio, Carmen Estrada LLaquet, Carlos Mª Martínez Martínez, Ruth Enríquez y Lola Baquero; El banco me otorgó una subvención en 2003 para desarrollar el proyecto. Gracias a Antonio Pérez, Miguel López, Jesús Carrascosa y a todas las personas que trabajan en la Fundación Española Antonio Pérez en Cuenca: de mayo a julio de 2003 tuve una exposición individual en este museo relacionada con este proyecto. Por último, pero no menos importante, The Photographer’s Gallery de Londres: Paul Wombell y Lisa Le Feuvre, que mostró tres imágenes de este proyecto en la galería desde agosto hasta octubre de 2004. En palabras de Lisa Le Feuvre, comisaria de la exposición: Esta mirada se repite en las imágenes de Rosell Meseguer que miran a través de las rendijas de los edificios de defensa a lo largo del puerto y la costa de Cartagena en la Península Española que se utilizaron por última vez en combate durante la Guerra Civil española, pero ahora están abandonados y aislados de los enlaces de transporte proporcionando una mirada panorámica. (Great, The Photographer’s Gallery, agosto – septiembre de 2004)
Rosell Meseguer